Otra visión sobre la crisis



Video subtitulado al español de la conferencia de David Harvey para The Royal Society, en el cual se incide en la necesidad de conocer los orígenes y saber hacia donde no se puede volver.

Gracias a A.Merino por mostrar este vídeo que ha permitido esta entrada.

Ismael Serrano: Reflexiones sobre la huelga

    Después de leer algunos comentarios surgidos a raíz de mi llamada a secundar la huelga me gustaría hacer algunas aclaraciones.
      Me sorprendió que algunos vieran en este llamado un ataque al derecho a ir al trabajo de aquellos que decidieran no sumarse a la convocatoria. ¿Por qué? Tan legítimo como ir a trabajar es no hacerlo para participar en la jornada de huelga. En principio, el ejercicio de un derecho no ha de entrar en conflicto con el otro.
      Algunos expresaban su negativa a participar en la huelga motivados por su postura crítica (y a mi modo de ver, a menudo, comprensible) hacia los sindicatos mayoritarios. Hablaban de su connivencia con el poder (sobre todo con el anterior gobierno), de su corrupción y del privilegio que para alguno suponen las subvenciones recibidas por parte del Estado.
      En primer lugar habría que aclarar que no sólo los sindicatos mayoritarios convocan la huelga. También lo hacen otras organizaciones sindicales, así como muchas asociaciones de carácter social y cultural y multitud de movimientos ciudadanos. Tiene sentido buscar en la convocatoria de una huelga general la complicidad de todas las organizaciones sindicales y ciudadanas puesto que se busca el paro generalizado de la actividad laboral en todo el país. 
      Quizá debiéramos recordar que los sindicatos CCOO y UGT son mayoritarios porque obtienen el apoyo de la mayor parte de los trabajadores que participan en las elecciones sindicales. No son los únicos que existen, pero sí los que tienen mayor representatividad en el conjunto de los trabajadores. También decir, con respecto a su representatividad, que los afiliados a los sindicatos (a estos y a otros) son muchos más que los afiliados de ciertos partidos políticos de cuya legitimidad de ninguna manera dudaremos. Aunque la mayor parte de sus ingresos vienen de las cuotas pagadas por los afiliados, los sindicatos reciben subvenciones, sí. Como también lo hacen las organizaciones patronales, los partidos políticos y muchas otras instituciones con mucha menor representatividad que los sindicatos. La Federación Española de Fútbol o los toros son también subvencionados. La prensa escrita y las televisiones privadas reciben dinero del Estado en cantidades muy superiores a las recibidas por los sindicatos.
      Como decía antes, comparto la crítica hacia unos sindicatos que, a mi modo de ver, debieran haber sido más contundentes en su enfrentamiento contra los poderes políticos que nos han llevado a esta situación de desastre y precariedad. Ante esta crítica uno puede tomar dos actitudes. Una: mostrar su indignación en foros como este, en las barras de los bares o en su entorno más inmediato, ejercer el derecho al pataleo y quedarse de brazos cruzados en casita. Otra: indignarse igualmente pero participar del tejido sindical para cambiarlo de forma que recupere su postura crítica y exigente, tal y como nos gustaría.
      Convengamos que lo primero es más fácil. No en vano, España es el país con menor filiación sindical de toda Europa.
      Muchos dicen: ¡¿dónde estabais cuando el anterior gobierno hizo los ajustes que hizo?!
Pues quizá en la calle participando de las movilizaciones ciudadanas que fructificaron en el 15 M. Quizá en la anterior huelga convocada con el gobierno de Rodríguez Zapatero. Yo sí sé donde estaba. No sé donde estaban los furibundos e indignados ciudadanos que ahora ponen en duda el compromiso ajeno.
      Hay quien pone la mirada en aquellos ciudadanos que, decididos a trabajar en la jornada de huelga, pueden recibir la presión o ser víctimas de la coacción de algunos piquetes. Desde luego que este tipo de coacción, más aún en su expresión más violenta, es reprobable. Pero es visible. La sugerencia de Dª Esperanza Aguirre de que la gente haga fotos a los piquetes pretende hacernos creer que la coacción de estos es un hecho habitual en la jornada de huelga. Conocemos de sobra la costumbre de la señora Aguirre de hacer fotos, señalar con el dedo y abrir expedientes propios de la Stasi a aquellos díscolos que se atreven a molestar. Como digo, esta coacción, de producirse, será visible y ahí tenemos a los Cuerpos de Seguridad del Estado para proteger al trabajador que en jornada de huelga decide ir al trabajo.
      Pero, ¿y las coacciones de los empresarios a los trabajadores? Por desgracia estas no son tan visibles y sus víctimas no podrán aportar la prueba gráfica que Aguirre sugiere como mecanismo de control ante los “excesos de la turba”. Y por lo que leo en los comentarios no  preocupan tanto a la gente. Convengamos que el desamparo de este trabajador ante el empresario es mayor que el del trabajador que quiere acudir a su puesto el 29M. No hay policía que lo proteja ante este abuso.
      Algunas críticas a la labor de CCOO y UGT, parecen esconder un rechazo al sindicalismo en sí mismo, al sistema de organización y representación de los trabajadores. He escuchado decir: que desaparezcan los sindicatos, la negociación colectiva, es hora de dejar de tratar al trabajador como a un niño. Atrocidades cómo esta sólo se formulan cuando se quiere eliminar una de las últimas barreras de contención ante las que se encuentra el capitalismo más feroz, más dickensiano. Lo que realmente se desea es que desaparezca la lucha sindical, con ella la lucha por los derechos de los trabajadores, y ya que estamos los derechos en sí mismos. Darwinismo económico, vamos.
      Lo cierto es que, lamentablemente,  gran parte de los trabajadores ha perdido su conciencia de clase. La muchacha que trabaja de dependienta en la tienda de ropa, el autónomo que hace equilibrios para llegar a fin de mes, el inmigrante que sueña en el andamio, el informático subcontratado por una ETT, el desempleado recién licenciado o el camarero de su hamburguesería favorita no se siente parte de un colectivo de trabajadores. Los sindicatos han dejado de ser referencia de lucha y de defensa de los intereses del trabajador para una gran parte de sociedad.
      Además la precariedad incentivada en la contratación ha conseguido su objetivo: tener trabajo deja de ser un derecho y se convierte en un privilegio, de tal forma que apenas reparamos en las condiciones en las que lo realizamos. Cuando lo importante es tener trabajo, sea cual sea, sea como sea, ¿por qué detenernos a mirar el salario, la seguridad del trabajador, su protección y su estabilidad? Nos olvidamos de que tan importante como tener trabajo es que este sea digno, que dignifique al que lo ejerce, que lo ayude a emanciparse.
      Si los sindicatos no se dan cuenta de que gran parte de las nuevas generaciones se sienten excluidas en sus sueños y anhelos, de que no se sienten representadas en las estructuras sindicales vigentes el ciudadano irá perdiendo poder de influencia en esta posdemocracia en la que, de forma cada vez más evidente, la soberanía le es arrebatada para ser ejercida por oligarquías financieras y empresariales.
      Otros comentarios hablaban de la legitimidad del gobierno elegido democráticamente para llevar a cabo las reformas. La mayoría absoluta del PP no avala sus actuales políticas puesto que no sólo no estaban en sus programas sino que representan lo contrario a lo que en ellos prometían. No se trata de ganar en la calle lo perdido en las urnas. Se trata de exigir que, cuanto menos, los políticos asuman la responsabilidad cuando tratan de engañar al ciudadano. De recordarles que su labor es presentar alternativas de gobierno que realmente proporcionen bienestar al ciudadano y que realmente sean alternativas. ¿Cómo se puede ejecutar una reforma laboral tan agresiva como la que se lleva a cabo para luego decir que el paro no va a dejar de aumentar? Se habla del paro, de los ajustes, de la crisis como si fueran fenómenos de la naturaleza, incontrolables, impredecibles, fuera del control de los gobiernos. Nos hablan de la obligatoriedad de las medidas como si fueran leyes naturales, resultado del determinismo científico. Sólo para desideologizar algo que sin duda tiene una gran carga ideológica y para justificar el abuso fragante que supone la puesta en marcha de sus políticas.
      Las mayorías absolutas no son cheques en blanco para el gobierno de turno. Por suerte participar en democracia también es ejercer el derecho a la huelga y hacer oír nuestras voces cuando la ocasión lo merece.
     Y esta ocasión me pareció que lo merecía. De forma urgente.
     Con todos mis respetos. Sinceramente suyo
Ismael Serrano

29MZ012



Me cae bien Santiago Niño Becerra. Y comparto mucho de lo que dice pero de todos modos y sin menoscabo de otras acciones......... yo voy

"¿Huelga general?, ¿manifestaciones?. Absolutamente inútiles para revertir las medidas adoptadas e invertir las tendencias existentes. A no ser que ser que su fin sea sacar adrenalina, desahogar tensiones acumuladas, eliminar energía contenida que nuestra sedentaria vida dificulta eliminar, nada de nada: gastar recursos en balde y que también reciban palos otros trabajadores: los antidisturbios, a los que también han recortado su sanidad, y su remuneración, y las escuelas de sus hijos, y a los que puede que acaben instalando un contador en el brazo a fin de pagarles en función de los porrazos que propinen. ¿Cómo se puede enfocar la lucha contra estas políticas destructoras del modelo de protección social?, de ninguna manera: es inevitable.

Hoy la situación, adaptando las circunstancias a los tiempos y siendo muy imaginativos, se podría parecer a la existente en 1820, 1830, o 1848. Los libros de Historia cuentan que sucedió y como acabaron. Sobre todo la del 48 (y su corolario colateral evolucionado: La Commune) fueron consecuencia de la evolución de una situación que ya estaba en el aire: la explotación de la clase obrera ya estaba dejando de ser rentable, por lo que había que empezar a darle cosas a los currantes de a pie, aunque dentro de un orden y de forma reglamentada.

Hoy existen elementos, y más van a existir, para que se montase una revolución. El pueblo, en general, y el factor trabajo: los trabajadores, en particular, van a perder casi todo lo ganado, perdón: todo lo que le ha sido concedido, en este último siglo. Por un lado el objetivo ya no es producir cada vez más; por otro la crecientemente sofisticada, barata y fácil de usar tecnología permite, a cada día que pasa, que se necesite menos factor trabajo para producir la cantidad de aquello que sea preciso (y esperen a que se generalicen las impresoras de sólidos); por otro más, como existe un mega excedente de oferta de trabajo, el precio de este está en caída libre y las condiciones laborales ya van por el sexto sótano.

Cualitativamente ya casi se están dando los elementos para montar un sarao como el que se montó en París en el 71 aunque en realidad la que se va a liar se parezca más a lo que desencadenó la masacre de Peterloo del 19. Lo que sucede es que ni hoy existe algo parecido a aquella burguesía -General Electric o el HSBC, aunque son sus tataranietos, no tienen ya ninguno de sus genes-, ni las clases populares hoy están tan desesperadas como aquellas que en París o en Manchester fueron hacinadas en aquellos siete arrondissements o machacadas en St Peter's Field.

Es decir, la evolución de la dinámica histórica ha hecho entender a los descendientes remotos de aquella burguesía explotadora y clasista que algo hay que dar a fin de que la gente sea consciente de que algo tiene que perder; si a eso se añade el levantamiento de otra Prohibición, como en el 33, y la versión actual del circo romano, tenemos una situación más o menos controlada con alguna carrera y algún aporreamiento para que no se diga que la gente está amuermada.

Al contrario de lo que proclama el denominado ‘movimiento obrero’ nada obtuvo la clase obrera a partir de 1880: se lo dieron porque era más rentable que aquellas gentes ganaran unas monedas más a la vez que ya no hacía ninguna falta que trabajasen catorce horas al día siete días a la semana; pero hoy nada hay que dar a los nuevos proletarios porque, a diferencia de entonces, la mayoría ya no son necesarios.

Y sí, es la situación idónea para montar un proceso revolucionario, pero ni se da un caldo social que favorezca tal proceso: años de ‘si lo quieres lo tienes’ amodorran los instintos reivindicativos), ni el nivel de carencias reales ha llegado a lo que entonces se daba: en 1870 el paro supero el 40% en el área de París y las gentes iban a las puertas de las cocinas de las casas señoriales en busca de las sobras de los banquetes, a eso, a lo de ir a las cocinas, ni hemos llegado ni llegaremos, aunque cada vez más necesitados acudan al anochecer a rebuscar en los containers de las grandes superficies. Es decir, a diferencia de entonces, el clima político-social no es el propicio para recrear hechos como los sucedidos en Chicago en Haymarket Square.

Pienso que tirar cuatro piedras y cortar cuatro calles hoy no sirve absolutamente para nada al margen de que, sigo pensando, ‘las fuerzas del orden’ han sido investidas con una absoluta licencia para disolver; junto a eso la prevención electrónica va a ser total, omnipresente, absoluta, justificada, claro está, por la búsqueda del mantenimiento de la seguridad.

Tirar cuatro piedras y cortar cuatro calles no sirve porque ya no interesa dar nada a quienes no sean necesarios más allá de un mínimo de seguridad, por lo que de producirse la protesta será reprimida ya que el tiempo juega en contra de la necesidad de cambio. Entonces, ¿no vale la pena protestar?. Pienso que sí, pero de otras maneras, usando otras vías, utilizando otros instrumentos.

¿Huelga general?. Sinceramente, no veo la utilidad para quien la hace en un escenario de capacidad productiva ociosa, de stocks no vendidos y de excedente de población activa.

Al respecto del asunto, la Sra. Vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría dijo el pasado día 9 en el Parlamento “La huelga no es la solución. Un país donde 5,3 millones de personas no pueden trabajar necesita muchas reformas como esta, meditada, profunda y seria”. (El País 10.03.2012, Pág. 1). El problema es que ni esta ni otra reforma laboral puede reducir la tasa de desempleo porque ninguna ley puede crear demanda privada de trabajo: al tiempo.

(La Sra. Vicepresidenta no lo hizo, pero otros sí lo hacen: hablar de lo bien que van las cosas del empleo en USA. Vamos a ver si quedan claras esas cosas. A 29 de Febrero del año en curso, en USA, el desempleo afectaba al 8,3% de la población activa y el subempleo, eso que en España no se mide oficialmente, al 5,26%; además, el 1,68% de la población que podía trabajar y que había trabajado pero no desde hace tiempo, había dejado de buscar empleo porque no lo encontraba. En total 23 millones de personas susceptibles de ser activas se hallan en USA desempleadas o subempleadas en contra de su voluntad. Y, casi, casi, lo peor: el 50% del paro lo es de larga duración, lo que quiere decir que han agotado la percepción por desempleo.

¿Cómo puede hablar alguien de lo bien que van las cosas del empleo en USA cuando el Presidente de la FED se mostró hace un par de semanas hondamente preocupado por el desempleo de larga duración manifestando que es un problema de extrema gravedad, y cuando alguien como Goldman Sachs dice que USA debe crecer a como mínimo el 5% durante 5 años para que su empleo vuelva a una situación como la existente antes de la manifestación de la crisis?. Misterios misteriosos.

Para tener en cuenta: el 15% de la población USA utilizó para alimentarse en alguna medida el Diciembre pasado el programa Food Stamps)."

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

El mapa de la corrupción en España

Si pinchas en el enlace aquí abajo, verás un mapa interactivo de España con todos los casos de corrupción de todos los partidos y en todas las regiones.

Está ordenado por partidos y por regiones. Solo tienes que pinchar en el mapa en las siglas de una u otra formación política o bien en los nombres de regiones de la columna de la izquierda y se abre una ventana con los datos del caso en cuestión y enlaces a noticias publicadas sobre los mismos.

El mapa de la corrupción

Gracias a Jesús Fuertes que lo difundió.
La ONU pide a España derogar la ley de amnistía de 1977 La oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha pedido este viernes a España la derogación de la ley de amnistía de 1977 porque incumple la normativa internacional en materia de Derechos Humanos. El portavoz de Pillay, Rupert Colville, ha descartado comentar la sentencia que inhabilita al juez Baltasar Garzón por ordenar escuchas telefónicas en la investigación de la trama de corrupción Gürtel, pero ha recordado las otras dos causas abiertas sobre el magistrado y, en alusión a la relativa a los crímenes del franquismo, ha defendido este tipo de pesquisas. “España está obligada, bajo la ley internacional, a investigar las graves violaciones de los Derechos Humanos, incluidas las cometidas durante el régimen de Franco, y a procesar y castigar a los responsables si todavía están vivos”, ha afirmado Colville, durante una rueda de prensa en Ginebra. Además, según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, existe un deber hacia las víctimas, que tienen “derecho de reparación”. Colville ha recordado que, conforme a una recomendación de 2009 de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, “España debe derogar su ley de amnistía, puesto que no es conforme con las leyes internacionales de Derechos Humanos”. Dicha recomendación, elaborada por 18 expertos de la organización internacional, toma como base el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político, ratificado por España en 1985. JUICIO A GARZÓN Colville ha asegurado, en alusión a Garzón, que “los jueces no deberían ser objeto de una investigación penal por hacer su trabajo”, habida cuenta de que sus investigaciones, según la ONU, tratan de cumplir los estándares internacionales en la medida en que no cabe amnistía “para graves crímenes internacionales”. La norma puesta en cuestión “podría violar el principio de independencia judicial”. En declaraciones recogidas por Reuters, el portavoz de Pillay ha comparado el caso español con el de otros países y ha subrayado que debería aplicarse “el mismo principio” que la ONU ya ha expresado para lugares como Yemen o Haití, donde también han defendido el procesamiento de autoridades responsables de violaciones de Derechos Humanos. Fuente: obtenido de http://www.vnavarro.org/?p=6920. Europa Press

Garzón: ¿la verdad en el banquillo?

Queridos amigos y amigas, 
 
Parece increíble, pero España ocupa el segundo lugar del mundo en número de fosas clandestinas, solo detrás de Camboya. Lo más chocante es que, en pocos días, el Tribunal Supremo podría asestar un mazazo terrible a las aspiraciones de justicia de los familiares de más de 110.000 de personas que aún permanecen enterradas por todo el país. 

Y es que el único intento judicial de investigar dichas espeluznantes desapariciones ha llevado al Juez Garzón al banquillo, acusado de incumplir la Ley de Amnistía de 1977. La Fiscalía y destacados juristas a nivel mundial secundan las acciones de Garzón en este caso, y el derecho internacional establece que crímenes de tal gravedad no pueden ser objeto de amnistía. Pero el Supremo está bajo una enorme presión y podría condenar al juez, enviando un mensaje intimidatorio a los que luchan contra la impunidad y buscan proteger la dignidad de las víctimas y de sus familias.  

Las críticas internacionales siguen creciendo, y nuestras autoridades son conscientes de que la independencia y reputación de nuestra judicatura está en entredicho. Enviémosles un mensaje ensordecedor pidiéndoles que apliquen los principios de derecho internacional, absuelvan al Juez Garzón, y garanticen un tratamiento justo y humano a los familiares de todos los que siguen abandonados en fosas comunes. Quedan pocos días para el final del juicio - haz clic aquí para firmar la urgente petición, y será entregada al Tribunal Supremo cuando alcancemos 50.000 firmas:

http://www.avaaz.org/es/spain_truth_on_trial/?vl 

Desde los años 90, jueces españoles han jugado un papel clave en la lucha global contra la impunidad, investigando abusos de derechos humanos en Ruanda, Chile, Guantánamo, entre otros lugares. En1998, el tenaz uso del Derecho Internacional por parte del juez Garzón permitió el arresto del General Pinochet por la tortura y asesinato de miles de ciudadanos chilenos y extranjeros.  

Pero la marea está cambiando, y Garzón se enfrenta ahora a una posible condena penal por utilizar en España esos mismos principios que aplicó internacionalmente, al autorizar la investigación de la tortura, asesinato y desaparición de más de 114.266 personas entre 1936 y 1951. Iniciado por grupos de ultra derecha, el procedimiento judicial ha incurrido en importantes irregularidades procesales, e incluso, el Tribunal le ha negado a la defensa la posibilidad de aportar importantes pruebas testificales de expertos en derecho internacional. Muchos temen que este y otros juicios que pesan sobre Garzón son parte de un intento de deshacerse de un incómodo juez, que se ha labrado una reputación por perseguir a mafias traficantes de drogas, altos cargos políticos corruptos, dictadores y terroristas. 

Pero en juego está mucho más que la carrera de Garzón. España ocupa el segundo puesto mundial en número de fosas comunes, y nunca seremos capaces de cicatrizar las últimas heridas de la Guerra Civil y la dictadura, si no tenemos el coraje de enfrentarnos a nuestro pasado y dar respuesta a las legítimas demandas de las familias de las víctimas, incluyendo la exhumación de sus seres queridos. 

El Tribunal Supremo se enfrenta ahora a una decisión que pasará a la historia: respetar el principio de legalidad, que abarca también al Derecho Internacional vigente, o permitir que la ideología y la impunidad prevalezcan por encima de la justicia. Más allá de nuestras opiniones personales sobre la figura del Juez Garzón, alcemos nuestras voces pidiendo que nuestras autoridades judiciales y políticas respondan a este llamamiento a favor de la verdad, la justicia y la reconciliación. Firma la petición aquí y corre la voz. 

http://www.avaaz.org/es/spain_truth_on_trial/?vl 

Durante el siglo XX, el movimiento de los derechos humanos ha logrado profundos cambios sociales, impulsados a menudo por las acciones valientes de jueces y juristas quienes le han plantado cara a poderosos intereses y redes criminales. Los procesos de justicia y reconciliación seguidos en Alemania, Chile, Ruanda, Argentina, entre otros, dan testimonio del poder de este movimiento. Movilicémonos ahora en apoyo de los que siguen luchando en España contra el olvido y la impunidad. 

Con esperanza y determinación,

Luis, Emma, Ricken, Alice, Caroline, Laura, Alex, Benjamin y el resto del equipo de Avaaz 

Más Información:

"Observadores internacionales acuden al segundo juicio contra Garzón" (El País):
http://politica.elpais.com/politica/2012/01/23/actualidad/1327324779_742969.html

Procesar al Juez Garzón por excavar en crímenes de tal magnitud es una ofensa a la justicia y a la historia (New York Times) (en inglés): 
http://www.nytimes.com/2012/02/05/opinion/sunday/truth-on-trial-in-spain.html

Otros destacados medios internacionales se hacen eco del juicio contra Garzón:  
The Guardian Der Spiegel Le Monde. 

Nadie debe ser juzgado por investigar violaciones de derechos humanos (Amnistía Internacional):
http://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/caso-garzon-nadie-debe-ser-juzgado-por-investigar-violaciones-de-derechos-humanos-1/

"España y el déficit de justicia" (Rights International Spain, en El País): 
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Espana/deficit/justicia/elpepuopi/20120117elpepiopi_12/Tes

"Más desaparecidos que en Chile y Argentina" (BBC Mundo): 
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/02/110204_espana_ninos_desaparecidos_testimonio_aw.shtml

El libro "Vivir en deudocracia" ahora en descarga gratuita

Editado por Icaria es un libro escrito por activistas de, entre otros colectivos, la plataforma "Quién debe a quién"

Los países del Sur han vivido durante décadas asfixiados por la deuda, el FMI y el Banco Mundial. Ahora, en el Norte, la deuda recae sobre Grecia, Irlanda y Portugal, y ya son países más empobrecidos y con mayor desigualdad social de lo que eran antes de los “rescates”. ¿A quién le toca ahora? ¿A Italia? ¿A España? Es necesario aclarar a qué responden los ajustes presupuestarios exigidos por el FMI y la UE. ¿Puede el país verse abocado a un “rescate”? ¿Qué hay detrás de la deuda española? ¿Puede una auditoría de la deuda ayudarnos a salir de la crisis? ¿Y si no pagamos?

Solo cuando los pueblos conocen la verdad, pueden reclamar sus derechos y oponerse con fuerza a las medidas de austeridad y a la carga insostenible de la deuda. Este libro, y las alternativas que propone, como la auditoría de la deuda, ofrecen el conocimiento necesario para la resistencia.
 

Este libro lo han elaborado de forma colaborativa activistas como Gustavo Duch Guillot, Griselda Piñero, u Olivier Chantry, integrantes de la plataforma ¿Quién debe a Quién? o vinculadas a otras organizaciones como Attac-Acordem, CADTM, EdPAC-Educación para la Acción Crítica, Grup de Polítiques de Salut del Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris, Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud-UPF, Grupo de economía crítica Taifa, Justícia i Pau, Observatori del Deute en la Globalització, Plataforma de Afectados por la Hipoteca - PAH, y revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas.
 

Para comprar “Vivir en deudocracia” se puede hacer poniéndose en contacto con publicacions@odg.cat(por esta vía los beneficios de la venta del libro revertirán a la red ¿QUién debe a Quién?), en la página web de la editorial Icaria: http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=1239 o en cualquier librería. 

A partir de ahora también se puede conseguir en formato PDF

Jérôme
Artículo extraído en http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article32968 y envíado por Esther Cano Ruiz